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Atrás Fijados los criterios y objetivos, el equipo redactor inicia la redacción del documento del Plan General

El objetivo es revertir el modelo actual

01·07·2024


El Ayuntamiento inició el proceso de revisión del Plan General en 2021. El proceso consta de cinco fases: diagnóstico, avance, aprobación inicial, aprobación provisional y aprobación definitiva.

Ya se han llevado a cabo las dos primeras fases (diagnóstico y avance), en las que se han realizado decenas de sesiones con la ciudadanía y en barrios. El número de personas partcipantes en las sesiones y mediante cuestionarios, ha superado la cifra de 500.

Tras ellos, el anticipo formado por el grupo redactor estuvo expuesto al público del 14 de abril al 14 de julio de 2023. Analizadas las 39 aportaciones de la ciudadanía, empresas y asociaciones, se han definido los objetivos y criterios y han recibido el voto favorable de todos los grupos municipales del Pleno. En este momento, por tanto, ya se ha iniciado la tercera fase, ya que el equipo redactor ha comenzado a redactar el primer documento completo del PGOU. La aprobación inicial está prevista para principios de 2025.

Para la redacción de la revisión del Plan General se han definido una serie de criterios y objetivos generales que deben tenerse en cuenta como líneas transversales en toda la redacción del PGOU. Así, las más destacables son:

  • Completar una red integral y digna de servicios e infraestructuras públicas.
  • Garantizar el derecho a una vivienda digna, adecuada y accesible, promoviendo una política de alquiler social.
  • Mantener en la medida de lo posible la población.
  • Implantar un modelo de desarrollo lo más compacto posible, minimizando la ocupación de suelo natural.
  • Reforzar la cohesión social y la equidad, priorizando la situación de las personas más vulnerables e incorporando la perspectiva de género en la planificación.
  • Completar la infraestructura y red de movilidad peatonal y ciclista segura, viable, cómoda y atractiva, buscando la intermodalidad de los diferentes transportes públicos.

Uno de los principales objetivos del nuevo Plan General es romper con las brechas generadas por el anterior PGOU: entre las necesidades generadas por el fuerte crecimiento de la población y los equipamientos no previstos para darles respuesta; entre el exceso de viviendas libres, que se preveían en un 75%, y el escaso número de viviendas protegidas; entre el protagonismo casi absoluto del coche y la artificialización del terreno y la ausencia de otros modelos de movilidad y espacios verdes, etc.

En este sentido, el primer objetivo ha sido diseñar desarrollos para que el Ayuntamiento adquiera suelo edificable en propiedad, con el fin de poder construir en estos suelos viviendas destinadas al alquiler social y paliar el problema de la vivienda. Además de las viviendas tasadas y la VPO (40%), el Ayuntamiento ha fijado como objetivo que el 20% de las viviendas que se construyan sean de alquiler social.

Equipamientos deportivos, redes de bidegorris y aparcamientos tanto a nivel local como en los barrios

Por otro lado, se han previsto nuevos y/o mayores equipamientos (ambulatorio, frontones, residencia de mayores, espacio juvenil, polideportivo) para garantizar la capacidad de responder a las necesidades futuras y al nuevo tamaño del municipio. En definitiva, se trata de solucionar los problemas derivados de la falta de planificación de equipamientos en el PGOU anterior.

Los equipamientos deportivos tendrán protagonismo. Además de la ampliación del polideportivo, se han previsto frontones en los barrios de Oialume y Santiagomendi y un frontón cerrado y cubierto que permitirá usos múltiples junto al instituto de la ESO. Además, en este proceso de revisión se estudiará si se puede adaptar una pista de atletismo junto a Zarkumendegi.

También, se ha previsto una red urbana de carriles bici, especialmente para disponer de un carril bici seguro para llegar al instituto de ESO y a la estación de tren de cercanías.

Cabe destacar también la previsión de tres aparcamientos públicos: uno en Errekalde (ampliando el existente) y otro en Bidebitarte. Uno en la entrada a la localidad, a la altura de Portutxo, y otro en las inmediaciones de la zona donde se ubicará el nuevo ambulatorio. También se han previsto más plazas de aparcamiento en el barrio de Santiagomendi y un local vecinal.

En consideración también las zonas industriales

Se prevén pasos para profundizar en la sostenibilidad de las zonas industriales, como las redes de bidegorris, el fomento de instalaciones de energía fotovoltaica en los tejados de la zona industrial, o los techos verdes para combatir el cambio climático.

Además, también está prevista la ampliación de las áreas de actividades económicas de Ubarburu y Zarkumendegi y se ha trabajado en la propuesta de compaginar diferentes usos (vivienda, comercial, industrial) en el eje principal de Bidebitarte. Eso sí, para proteger al pequeño comercio de la localidad se intentará evitar grandes centros comerciales y puntos de venta de alimentos de gran superficie.

Ha llegado el momento de dar un vuelco al PGOU anterior

Aunque será difícil recuperar las oportunidades perdidas con el PGOU anterior y resolver las consecuencias, en esta ocasión se pretende poner en marcha otro modelo radicalmente diferente. El anterior PGOU, priorizando la construcción del mayor número posible de viviendas, tenía como objetivo principal la especulación y la satisfacción del sector del ladrillo; el nuevo PGOU tiene como principales vías y objetivos la ciudadanía (mujeres, jóvenes, mayores...), los equipamientos y la sostenibilidad.

Prueba de ello es que el nuevo PGOU ha limitado las nuevas viviendas previstas a 400. El anterior, por el contrario, preveía 1.534 viviendas, casi cuatro veces más, de las cuales sólo un 15% se preveían de VPO. En esta ocasión el objetivo es que las viviendas protegidas sean al menos el 40% y que el 20% del total de las nuevas viviendas sean de alquiler social.

Con este número y modalidad de viviendas se pretende garantizar en los próximos 15 años la capacidad de respuesta a la demanda de vivienda de la ciudadanía actual, especialmente de las y los actuales jóvenes y adolescentes.

Se han rechazado las fórmulas de construcción indefinida de casas que algunos siguen reivindicando y se ha primado poner freno al crecimiento excesivo para que en los próximos 15 años no sólo se atienda a la demanda de vivienda, sino que se pueda garantizar una red digna de equipamientos e infraestructuras que satisfaga las necesidades de toda la ciudadanía. Se trata de un intento sincero de aprovechar soluciones reales y factibles a partir del conocimiento profundo de la realidad del pueblo.